Decálogo para hacer de su hijo un delincuente

domingo, 4 de mayo de 2008

Publicado con el permiso de Josep Lluís, que ya lo hizo hace algunos días.

1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.

2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.

3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.

4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.

5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.

6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.

7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.

8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.

9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.

10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

Extraído del libro Reflexiones de un juez de menores, de Emilio Calatayud.

22 Consejos, saludos, propuestas...:

Maru dijo...

Cuánta razón tiene este señor, por algo la juventud está como está.

gracias por compartirlo

un beso

Natacha dijo...

Pedro, cariño, conozco a varios así, muy cerca de mí... son carne de cañón, sin duda. Es un tema muy serio aunque tu post es divertido y encantador, como tú, claro.
Un besito, cielo.
Natacha.

lágrimas de mar dijo...

muy buenas reflexiones, todas estupendas

beso

lágrimas de mar

nomolamos dijo...

Asi de crudo es, a veces cuando salgo de noche con los amigos, y veo ciertas cosas, pienso, no dentro de tanto, mi hijo puede estar aqui, joe, y como se evita eso??
Quiero llevar a mi hijo a ver la pelicula "cobardes", me dicen que donde voy, que es muy pequeño, pues opino que cuanto antes sepa lo que hay, mejor, por si algun dia, que cada vez empiezan mas jovenes, estamos a un lado u a otro de la situacion...
La vida es muy dura, y hay que prepararlos y enseñarles lo que hay, para poder evitar males mayores,
hay un dicho que decia mi abuela,
"prefiero que llores tu ahora, que me hagas llorar tu a mi mañana"
besitos...

M@R dijo...

MUY BUENAS REFLEXIONES,,,

GRACIAS,,,
GRACIAS POR TU VISITA,,,

UN ABRAZO,,,

Evan dijo...

Muchas de estas cosas se hacen por sobreprotegerlos, sin darse cuenta que los perjudican.

Muy buenos consejos!

Un beso, Pedro!

kukilin dijo...

¡Qué paradoja! ¿Verdad?
Pues la mayoría de los padres parece que se esfuerza por hacer de sus hijos delincuentes.
Abrazos♥

Areito dijo...

Hola Pedro como te va, gracias por pasar siempre x mi blog y x la vibra positiva que le pones con tus palabras..y esto de las reglas para hacer a un hijo delicuente me paresio fantastico, cuando tenga un hijo las voy tener en cuenta. te mando un abraso.

Paginas de la Vida dijo...

Todos los que somos padres, sabemos que esto es verdad, muchas veces escuché a mi hija siendo más niña, ahora tiene 21 años, decir pero a fulanita, menganita, le dan ...le regalaron.... le permitieron.... y bla,bla,bla...
Tenemos que enseñarles que las cosas no se regalan, que todo lo que hagan bien o mal tiene sus consecuencias de las cuales ellos tiene que asumir su responsabilidad, aunque a veces duela decir un no, hay que decirlo.
No sé en tu país pero en argentina hay muchísimos problemas con la educación de los más pequeños que se ve reflejada en los colegios. Y lo paradógico es que mi hija la que protestaba hace un par de años, ahora faltándole poco para recibirse de profesora de historia se queja de la educación de sus alumnos.


Lástima que cuando sos padre, no viene el manual de instrucciones con ellos, así que cada uno hace lo que puede, ¿no te parece?

Me encanta extenderme, perdón


Silvia saludetes argentinos

anamorgana dijo...

Hola Pedro, que reflexiones más acertadas,cuantas familias existen asi en el mundo, Que pena.
Gracias por tus animos en mi blog, creo que pronto volveré. Besos
anamorgana

ALyCie dijo...

Cuando queremos dar a nuestros hijos lo que nosotros no tuvimos,
... les estamos negando parte de lo que si nos dieron: educación.
En resumen: los hijos son los hijos y no nuestra revancha.
¡Saludos!

Hada Saltarina dijo...

Es verdad que no sabemos cómo educar... Primero nos liberamos de las excesivas cortpisas puestas en el pasado, y luego no sabemos caminar en libertad. ¡Qué pena! El otro día volviendo a ver la película "La leyenda de la ciudad sin nombre", se decía una frase que más o menos reproduzco y que me impactó: "Construimos una ciudad como la queríamos y terminamos por destruirla".
Un abrazo

Sibyla dijo...

Me encantó ese decálogo la primera vez que lo leí.
Unos progenitores sabios, deben hacer justo todo lo contrario...

Esta juez vive en mi ciudad y habla por la radio todos los miércoles, y tengo el gusto de escucharle y notar lo razonable que es en todas sus opiniones.

Me ha encantado recordarlo!

Un abrazo:)

Fermina Daza dijo...

Educar a los hijos no es fácil, más cuando has de hacerlo en una sociedad donde los valores más fundamentales han sido pulverizados. Estas máximas de Calatayud son muy ciertas pero, también podría él hacer un examen de conciencia, y ver cuales son las que rigen la Ley del Menor, por ejemplo, de las que es o ha sido al menos, un defensor a ultranza.

Un abrazo

Alma dijo...

Una muy buena lección de compromiso educativo.
Dejo el enlace para quien desee echar un vistazo, merece la pena.

http://es.youtube.com/watch?v=K2GTauJT5Vg

Besos salados

mariola dijo...

Hola Pedro:
Conozco a ese Juez, un tío increíble.
Tiene una frase muy buena que dice algo así como:
"Que yo tengo que ser amigo de mi hijo? No perdone, yo soy su padre, si me convirtiera en su amigo, lo dejaría huérfano"
Es un tío muy inteligente, que a diario se encuentra con jóvenes maleducados y estropeados por sus padres, que utilizaron ese decálogo en la infancia de esos niños.
Muchos besos a todos.

Runas dijo...

Muy buen decalogo para reflexionar sobre la educacion de los hijos. Pienso que tambien afecta mucho la forma en que te educaron a tí, no en todos los casos pero una gran mayoria tiende a adopotar la forma en que sus padres le educaron a ellos. Un Beso

estrella de mar dijo...

¡oh no, creo que mi primo va a ser un criminal!

yo cambiaría lo de "leer" por ver en la televisión todo lo que les echen encima... una costumbre que se tiende a repetir de mayor, ya que se hereda de los progenitores(de ahí el éxito de programas como "Dónde estás corazón").

ah, por cierto... si Maru del primer comentario lee el mío, recordale que no todos los jóvenes somos malos ni es que "la juventud" esté enferma. Hay jóvenes brillantes y gente que está porque tiene que haber de todo en este mundo. Con 20 o con 60 años ocurre igual.

Un abrazo Pedro!

Mujer con Piernas dijo...

Hace tiempo que lo conozco por mi profesión, que soy psicoterapeuta familiar me llegó muy pronto. Está muy bien.
Besísimos

Maria dijo...

Me impresionó la primera vez que lo leí y me sigue impresionando hoy porque veo la huella leve del propio error.

Anónimo dijo...

No puedo estar de acuerdo con el sexto punto (tampoco lo estoy con el sexto mandamiento, así que no lo tomes muy en serio) ¿leer cosas distintas es malo? ¿leer algo que nos incomoda es pernicioso? ¿por leer algo se nos va a llenar de basura el cerebro? y, lo que es más importante: ¿quién decide lo que debo leer: la moral de quien hizo el decálogo, sus miedos, sus aprensiones, su sentido de lo que es "correcto"? Gracias a que no se hace caso de los "iluminados", de los que no se equivocan nunca

jana dijo...

solo le falto una cosa, mentalice que su encuentros con su hijo cuando el llegue a la adolesencia
si bien le va, en el titular de menores, o tal vez sus visitas frecuentes serán en el panteón.

Se acordaron de mí: